Guillermina en China: «Con su dulzura ya enamoró a todo el hospital»

Guillermina continúa su tratamiento de implante de células madre en China, el que le permitiría recuperar su visión en al menor un 70%. 

Este domingo, día en el que celebramos Pascuas, su familia reveló que la niña estaba «enojada» porque en el país asiático no se acostumbra esta tradición cristiana. Sin embargo, aclararon que había posibilidades para que la pequeña pueda disfrutar de un huevito de chocolate. 

«Guille con su dulzura, su hermosa carita y sus cabellos largos ya enamoró a todo el hospital, como le dicen a través de su traductor», comunicaron a través de la fanpage Juntos por Guillermina. 

De acuerdo a lo que publicaron a través de las redes, la niña, mientras realiza sus ejercicios, entabló una amistad con las enfermeras chinas, las que le estaban enseñando algunas palabras en su  idioma.

La niña se encuentra junto a su familia en Beijing, China, para someterse al mismo tratamiento que Renzo Oliva, el nene de dos años de Paraná, que ya comienza a dar los primeros progresos luego de haber realizado el tratamiento con células madre en el país asiático.

Guillermina tiene ocho años y nació no vidente, a raíz de las complicaciones del parto. La familia de la pequeña oriunda de Nogoyá, al igual que la de Renzo Oliva y gracias a una formidable campaña solidaria, logró reunir 50.000 dólares para el tratamiento con células madre que se realiza en China y que brinda grandes posibilidades de recuperar su visión. (Elonce)

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