La lluvia trajo un poco de alivio, pero la sequía generó más cruces

La sequía generó un nuevo roce entre la dirigencia ruralista y el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, tras que éste último pidiera «bajar el dramatismo» a la situación que propone la seca y el pronóstico de lluvias.

La lluvia que se registró en las últimas horas sobre el centro del territorio argentino trajo algo de alivio tras la sequía que padeció el campo en el arranque de enero, al tiempo que se aguardan nuevas precipitaciones para mañana y la próxima semana.

«Qué pedazo… bueno, no voy a decir ninguna barbaridad porque voy a salir en todas las cadenas de noticias, voy en todos los cables», exclamó el presidente de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, cuando, por Radio 10, se le mencionó si «dramatizaba» el hecho, tal como sugirió Yauhar. Buzzi lo calificó de «funcionario de la pesca de alta mar, ya que de sequía sabe bastante poco», y le pidió que «se saque la corbata» y «se meta» en los lotes de maíz secos.

El titular de Coninagro, Carlos Garetto, indicó que la sequía y la tensión que genera la espera de medidas gubernamentales hace que «el productor exteriorice su bronca y malestar y que la dirigencia recoja eso y trate de contener».

Por su parte, el titular de la Comisión de Emergencia Agropecuaria y secretario de Relaciones Institucionales de Agricultura, Haroldo Lebed, rechazó la crítica de Buzzi hacia Yahuar y pidió mejorar el diálogo planteado ante la sequía.

«Lamento las declaraciones de Buzzi. Que el ministro venga del área de la pesca no lo hace menos capaz. Viene de una de las zonas más áridas del país. A unos les toca embarrarse porque hay lluvias, y ojalá pasara eso en todo el país, y a otros les toca cenizas y sequía», expresó. Según un informe del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar, las lluvias se van a desplazar de norte a sur en la provincia de Buenos Aires y se prevé que a partir de hoy se registren precipitaciones de diversa intensidad sobre toda la zona núcleo.

En estudios técnicos del Instituto se admite que la sequía pegó con fuerza en el maíz, que obligó a muchos productores a picar para silo su producción, y a aguardar nuevas lluvias que les permitan resembrar este cereal de manera tardía o bien soja en lo que resta de enero.

La soja

Los especialistas del INTA reconocen que cultivos como el girasol, el sorgo o el maní, resisten la sequía, y expresaron que cultivos de soja de primera que ya florecen, ubicados en la franja norte de la región pampeana, no lograron tomar volumen ni altura adecuada, aunque presentan un elevado aborto de flores. En tanto, la consultora alemana Oil World, especialista en oleaginosas, estimó ayer que la campaña de soja argentina aún puede recuperarse con lluvias. «En la Argentina, la mayor parte del cultivo de soja aún no ha entrado en la fase de reproducción, y por lo tanto todavía puede recuperarse, si las lluvias llegan a tiempo», expresaron en Oil World, con sede en Hamburgo. Igual, explicaron que «en caso de que las precipitaciones resultan insuficientes para hacer desaparecer la sequía, los participantes del mercado deben estar preparados para nuevas alzas de precios». «Si el suelo permanece demasiado seco, la cosecha de soja argentina va a caer por debajo de nuestra estimación actual de 51 millones de toneladas», agregaron. Aún así, sería superior a los 49,3 millones de toneladas cosechados a principios de 2011.

Por último, el senador nacional por Santa Fe, Carlos Reutemann, anunció que presentó un proyecto de Ley en la Cámara alta que establece la eliminación o rebaja de las retenciones en las zonas afectadas.

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