Nubes iridiscentes, el fenómeno que disfrutó la ciudad

Viernes feriado, aproximadamente las 11 de la mañana y la gente que se encontraba al aire libre pudo disfrutar por varios minutos de un fenómeno poco usual. Se trata de nubes iridiscentes, cuando el sol y la nubosidad conjugan para regalarnos un llamativo espectáculo visual.

¿QUE ES UNA NUBE IRIDISCENTE?

Es una nube con colores que se asemejan a los que podemos encontrar en manchas de aceite, alquitrán o gasolina en superficies de agua, causados por un fenómeno parecido a la irisación. Es un fenómeno meteorológico poco común y normalmente puede ser observado en altocúmulos, cirrocúmulos y nubes lenticulares, pero muy pocas veces en nubes cirro.

Estos colores suelen ser de tonalidad pastel, pero a veces pueden ser muy vivos. La iridiscencia puede ser observada con mayor frecuencia cerca del sol, tapada a menudo por el resplandor del sol. 

Las nubes iridiscentes son el resultado de la difracción de la luz solar a través de pequeñas gotas de agua o incluso pequeños cristales de hielo que componen estas nubes, desviando los rayos solares de forma individual. Los cristales de hielo de mayor tamaño provocan halos, los cuales son producto de la refracción y no de la iridiscencia.

Por esta misma razón, también se diferencia de un arco iris provocado por la refracción en gotas de mayor tamaño. Si partes de la nube tienen gotas o cristales de tamaño semejante, la acumulación de este efecto provoca su coloración. La nube tiene que ser fina, de forma que la mayoría de los rayos de luz incidan solo en una gota.

Esta es la razón por la cual la iridiscencia es normalmente observada en los bordes de las nubes o en nubes semitransparentes. La iridiscencia más clara y colorida es aquella provocada por nubes de reciente creación, ya que sus gotas tienen el mismo tamaño. Cuando una nube fina tiene gotas de tamaño semejante en gran parte de su superficie, la iridiscencia aparece en forma de corona, compuesta de un pequeño número de anillos concéntricos de colores alrededor del sol o la luna y una brillante aureola central.

Fotos: Hilda Diaz

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