Consumax llevó a sus clientes a Mundo Marino

La tarjeta de crédito coordinó el viaje facilitando la financiación y poniéndolo al alcance de personas de diferentes niveles sociales. En el marco de los viajes programados para el 2012 este sábado 19 de mayo dos micros, que se sumaron al del sábado 12 que salió desde Paraná, Nogoyá, Victoria, y Gualeguay.

Crónica de viaje

La aventura comenzó el viernes por la noche cuando los colectivos de la empresa Playmotur internos 29 y 30 emprendieron la marcha llevando a más de 120 pasajeros rumbo a San Clemente del Tuyú (Buenos Aires). Sin importar las localidades de origen (Federación, Chajarí, Colón, Concepción del Uruguay, Concordia y Gualeguaychú) la meta era la misma: pasar un día en familia conociendo la playa y disfrutando de los atractivos del complejo de 40 hectáreas: Mundo Marino.

Durante el recorrido por la playa algunos estaban maravillados al ver por primera vez el mar, ese manto de agua que se confunde con el cielo y que con sus olas intenta demostrar su fuerza. Los más pequeños con sus suaves voces decían que en ese lugar no aparecían los delfines, la promesa no podía esperar ser cumplida y pronto se partió al lugar donde sus expectativas quedarían colmadas.

Alrededor de las 10 de la mañana se arribó al destino principal y posando para las fotos la ansiedad, intriga, asombro se mezclaban en más de uno al comenzar a ingresar a ese lugar donde un pingüino y una orca recibieron a los ingresantes entrerrianos. Así entre puentes y árboles se empezaba a ver el encanto de un mundo donde la naturaleza atrapa.

La presentación didáctica y dar de comer a lobos marinos fue el primer paseo, luego el Safari Terrestre dejó a los niños fundamentalmente impactados al conocer de cerca a los ñandúes, carpinchos, búfalos, ciervos dama, ovejas de Somalia, antílopes, entre muchos más.

Minutos luego, el show de lobos marinos con su representación de la historia donde los científicos con la ayuda de los vigías luchan para defender y cuidar el agua de la contaminación demostraron que esos animales pueden hacer las más divertidas piruetas.

A continuación el paseo por el Albergue de los Pingüinos fue el paso previo para convertirse en espectadores del teatro sorpresa donde un pingüino ricachón es víctima del engaño de su sirviente, el albatros, quien al final será juzgado por el tribunal conformado por los niños presentes en el público.

Al salir camino al almuerzo se visitó a los hipopótamos, en su casa Kyboko Nyumba, que sumergidos tranquilamente en el agua acostumbrados a los visitantes recibieron alguno que otro flash de la cámaras. Seguidamente el paso por el Lago Paraíso permitió estar muy cerca de flamencos y otras aves con sus colores daban una postal espectacular entre cascadas y lago. A continuación en el Rincón de la Bahía a través del estanque de agua cristalina las rayas con su tonalidad de marrones nadaban de un extremo a otro como si nadie estuviera observándolas.

Después de almorzar la hora de regreso se acercaba pero lo más esperado había quedado para el broche final. En una cómoda sala de cine se proyectó un video que narraba la evolución de unos seres que bucean a grandes profundidades, dotados perfectamente por la naturaleza los cetáceos se distribuyeron por los mares y ríos. Así el relato y las imágenes de las ballenas, delfines, orcas mostraban su grandeza. Ellos como todos los seres que habitan en este planeta tuvieron su origen en el mar. La voz del relator invitó a contemplarlos de cerca… vamos a su encuentro fue la consigna vivamos un encuentro submarino y mientras la compuerta se elevaba entre gritos y asombro, ante los ojos se encontraba el fondo de la piscina de la orca y los delfines y en silencio se esperó a verlos.

Posteriormente fue el turno del momento más esperado… el show de orca y delfines. Bajo el nombre de Celebración, al compás de los aplausos, la simpatía y destreza de los 4 delfines cachorros demostró que la amistad entre estos seres y el hombre es posible. Luego la defín Flopy junto a la orca maravillaron con su competencia de canto, sus saltos, poses y saludos.

El día comenzaba a llegar a su final. De esta manera el último show empezaba a convertirse en la despida, sentados a orillas del lago en el anfiteatro se disfrutó del espectáculo titulado el Arca de Noé. En este los animales son convocados a subir al arca y entre diversión y risas Noé dejó el mensaje de cuidar de ellos porque «el cuidado de la tierra está en nuestras manos».

Al comenzar a oscurecer luego de recorrer la tienda de regalos, todos los pasajeros comenzaron a subir a los micros. Los rostros mostraban la alegría compartida, la satisfacción de haber hecho posible este viaje y también la satisfacción de los padres de haber regalado a sus pequeños un paseo que seguramente quedará guardado en la memoria como un día inolvidable. «ConsuMax se enorgullece de haberlo hecho posible y haber sido parte de esta aventura», indica el comunicado de la empresa.

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