Continúa siendo complicado el acceso a la Escuela 95 de Chiqueros

Jacqueline Kretzer, la docente que debe caminar junto a sus pares unos 15 kilómetros para llegar a dar clases los días de lluvia, sigue sin recibir respuesta alguna por Vialidad Provincial. «¿A nuestros gobernantes no les da vergüenza que los caminos de la producción estén en tan malas condiciones?.  Evidentemente, parece que no conocen lo que es la vergüenza.» señaló la docente en una carta pública.

Las líneas escritas por la docente Kretzer manifiestan lo siguiente:

Voy a referirme a la escuela Nº 95 en particular porque fue la del escrito que difundí, pero la 42, 93, 91, etc…sufren condiciones muy similares.

¡La educación entrerriana está así de decadente! ¡A nuestros gobernantes no les da vergüenza que los «caminos de la producción» estén en tan malas condiciones???. Evidentemente parece que no conocen lo que es la vergüenza.

La Escuela Santa María nº 95 cumple 90 años en el mes de septiembre, desde esa época se pide el ripio, administrativamente en los registros provinciales el ripio figura como que hubiera sido realizado 2 veces, a lo que se suma la falta de mantenimiento que provoca que la situación del camino se agrave día a día.

La Escuela es de jornada completa con anexo albergue, está ubicada en la zona rural del Distrito Chiqueros del dpto. Nogoyá. El centro poblado más cercano es Maciá del Dpto Tala que está a unos 12 a 15 Km, y de Nogoyá que es la cabecera del dpto, se encuentra a unos 85 Km.

El contexto es adverso, con caminos estropeados por las constantes lluvias y la falta de mantenimiento por parte de la dirección Provincial de Vialidad, con arterias en las cuales se hace imposible que circule cualquier vehículo, mucho menos un transporte escolar.

Allí funcionan dos establecimientos de educación primaria nº95 y secundaria nº 13, los pequeños de la escuela primaria son los que se quedan en el albergue de lunes a viernes, en total son 47 alumnos con un rango de edades que va desde los 4 hasta los 12 años. Esos niños sufren de carencias materiales y afectivas que suplen cómo pueden los mismos docentes y como si fuera poco, hay 15 kilómetros diarios que lo hacen aún más complicado.

El plantel docente está conformado por 4 docentes de grado, la seño de tecnología, plástica, música y Educ. Física, una maestra orientadora y un maestro agropecuario, porque la escuela cuenta con un pequeño tambo, cría de cerdos, y huerta y 3 celadores para el “tiempo de hogar” , que es el tiempo durante el cual los niños no tienen clases.

Las carencias son muchas, en primer lugar la escuela no cuenta con un teléfono provisto por el Estado provincial, no tienen computadoras en condiciones ni acceso a internet, “aunque existe el programa “Conectar igualdad” acá la igualdad y la inclusión no llegó” lamento decirlo como docente. Las carencias de los niños en lo que respecta a ropa y útiles son cubiertas por organizaciones que realizan donaciones regularmente, “porque el Estado no está”.
Le planteo a nuestros gobernantes: En un caso hipotético , que sucedería ante un cuadro de salud, que “gracias a Dios no ha sucedido nada porque se los cuida extremadamente a los niños para prevenir cualquier evento de esas características” , no obstante contamos con una pequeña salita de primeros auxilios con una enfermera que va cuando los caminos se lo permiten , “aquí tenemos todas las instituciones , la policía, la sala de primeros auxilios , y la escuela pero todos estamos abandonados por el Estado , sin medios de comunicación , sin medios de traslado, todo acá funciona por la buena voluntad de cada uno ,es inadmisible que en pleno siglo XXI estemos así , lamentablemente nuestros “representantes” están muy lejos.

¿Caminar 15km para poder llegar a dar clases a una escuela? Porque? Porque en esa escuela se encuentran los alumnos toda la semana y llueva o no están ahí.
Que una institución educativa celebre sus 90 años de vida debería ser motivo de algarabía para muchos, pero lamentablemente nos lo es para esta Escuela.

Lamentablemente nuestros gobernantes les están robando el futuro a nuestros niños, les están cortando con alevosía el derecho de acceder a la educación , pero a pesar de la dura realidad que se replica en muchas escuelas del interior de nuestra provincia , hay un grupo de heroínas silenciosas que día a día enfrentan , sin dudarlo , la cruda realidad. Esas somos las maestras. La docencia entrerriana que suplen las falencias del estado, y que con la vocación y la sensibilidad a flor de piel le quitan tiempo a sus familias para educar integralmente a nuestros niños entrerrianos.

Vuelvo a repetirlo y lo volveré a decir: Bronca, impotencia, y….siento. Pero todo esto nos fortalece a no bajar los brazos y seguir luchando por una educación diferente. Si cada uno damos lo mejor de uno desde el rol que nos toca algo cambiará! Y que las voces no se callen hasta que las escuchen quienes la deban escuchar para darnos una solución».

Kretzer, Jacqueline en representación de toda la comunidad educativa y de toda la docencia entrerriana.

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