Día Mundial sin Tabaco – El cigarrillo, una muerte prevenible

Según la Organización Mundial de la Salud, cada año mueren alrededor de seis millones de personas a causa del tabaco; el 80% en países de bajos y medianos ingresos, y de éstas, 600.000 eran no fumadoras expuestas al humo de segunda mano.

Con una tasa de mortalidad a nivel mundial de seis millones de muertes al año, el tabaco constituye en la actualidad la principal causa de muerte prevenible, además de propiciar enfermedades graves como el infarto de miocardio, infarto cerebral, enfisema pulmonar, bronquitis crónica, cáncer de pulmón y de tráquea; siendo además el causante del 90% de los casos de cáncer de pulmón.

Una persona que tiene adicción al tabaco afecta su salud y la de las personas que lo rodean, pues los convierten en fumadores pasivos o involuntarios al dañar la capacidad cardio-respiratoria.

En este contexto, el tabaco tiene un riesgo especial durante el embarazo. La exposición activa y pasiva en este período le provoca al bebé, entre otras consecuencias, bajo peso al nacer. Un estudio realizado en 2002 da cuenta de hasta 18 mil casos por año, de niños de bajo peso.

Fumar durante el embarazo también aumenta el riesgo de aborto, deterioro del desarrollo físico e intelectual y el riesgo de déficit de atención, hiperactividad y trastorno de conducta en los niños. Luego del nacimiento, los niños que viven en un ambiente de fumadores, o con humo de cigarrillo dentro de la casa (humo ambiental), aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante, ocasionando hasta 2.700 fallecimientos anuales, a causa del hábito de sus padres.

Por otro lado, el tabaquismo pasivo produce aumento del riesgo de neumonía, otitis, enfermedades respiratorias, y sube la probabilidad de ser hospitalizado.

Consultado al respecto, el titular del área de coordinación de Prevención de Enfermedades Crónicas no Transmisibles, Luis Larrateguy, confirmó los daños que provoca el tabaco en los niños.

“El tabaquismo de los padres afecta, sin ninguna duda, a los hijos que viven con ellos, aumentando un 30% el riesgo de cáncer de pulmón y todas las enfermedades asociadas”, advirtió.

Las embarazadas que fuman afectan las arterias produciendo daño en el feto, que recibe menos nutrientes y también menor cantidad de oxígeno, lo cual le genera la imposibilidad de crecer y tener un desarrollo en forma normal.

Cada 31 de mayo, la Organización Mundial de la Salud conmemora el Día Mundial sin Tabaco y selecciona un aspecto relacionado a su control y consumo.

Este año, el enfoque recae en la industria del tabaco, con el objetivo de denunciar las estrategias comerciales que siguen estas empresas para persuadir a los fumadores activos, así como a potenciales consumidores, orientándose cada vez más hacia el sector juvenil de la población con los engañosos beneficios psicológicos de fumar.

“Sin dudas, las madres no siempre son conscientes del daño que provocan a sus hijos al fumar; lo hacen por ignorancia, por desconocimiento, y esto se debe a la tarea perversa de la industria tabacalera, que durante décadas hizo ver que no hacía mal y lo asoció al deporte, la naturaleza, el bienestar, el éxito, la belleza, a la sociedad opulenta a la que va bien”, fustigó Larrateguy.

“Todo esto ha logrado que la gente, culturalmente, acepte una droga tremendamente nociva para el ser humano, y siga pagando por ella; por eso, se apunta a las tabacaleras, unos perversos que lo único que hacen es vender muerte y discapacidad prematura” subrayó.

“El fumador no tiene la culpa porque no eligió libremente empezar a fumar, sino que fue inducido por la publicidad subliminal de la industria tabacalera”, insistió.

Niños en riesgo
Cuando una mamá fuma en el mismo cuarto del bebé, los riesgos de hospitalizarlo son del 50%; si fuma mientras lo sostiene, esto aumenta al 75%; mientras que si fuma en el mismo momento en que lo está alimentando, el riesgo sube al 95%.

En la Argentina, de 756.176 niños nacidos vivos en 2010, según las últimas estadísticas oficiales disponibles, 61.685 fueron prematuros. En el país, a su vez, del total de nacidos, 54 mil tuvieron bajo peso al nacer (menos de 2.500 gramos), mientras que en la provincia fueron 4.150.

En 2010, según las estadísticas oficiales, nacieron en la Argentina 228 bebés con menos de 500 gramos.

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