El Decano perdió 1 a 0 en la primer final

Lo que se sospechaba que podía ocurrir, ocurrió. 25 de Mayo viajó a Rosario del Tala para enfrentar a Peñarol por la primer final del Torneo Clausura, sin poder  contar con tres jugadores claves para enfrentar un partido decisivo. Informe de Nicolás Isaurralde para Entre Deportes

 

Su capitán Marcos Cavagna  y Carlos Arrua por acumulación de tarjetas amarillas se encontraban suspendidos para el primer encuentro y Federico Bardou por lesión tampoco pudo estar presente.

Para 25 no contar con el capitán en la defensa es como ir a la guerra sin un general. Es la voz de mando dentro del equipo y el que ordena todo desde el fondo junto a Federico Wilhelm. Arrua es un jugador de categoría que siempre marcan diferencia en los partidos claves y Federico Bardou, lesionado en la última práctica,  es el socio ideal de Lopez y Gimenez en el medio campo

El partido comenzó con muchas imprecisiones y nerviosismo de ambos lados, en el primer cuarto los equipos, que no se habían enfrentado en la etapa regular del torneo, parecían estudiarse mutuamente.

De a poco Peñarol empezó a empujar a fuerza de pelotazos a sus delanteros. La primera clara que tuvo el Tricolor fue el gol. A los ´20 minutos  luego de que el Decano perdiese  la pelota en el área contraria, un pelotazo largo para Patato, quien desborda por derecha, y mete un centro preciso para encontrar la cabeza del ya amenazante Villaverde, que no perdonó venció la valla del decano

Con el gol del Tricolor, el medio de la cancha era solo un lugar de tránsito, el partido se volvió muy vertical.

A los ´32 llegó la expulsión de Galeano, luego de que el mayense perdiera la pelota y Villaverde manejara un contragolpe que llevaba destino de gol, el defensor mayense se inmoló por la causa y con una falta de atrás detuvo el ataque de Peñarol y dejó al mayense con 10 jugadores.

Con un jugador menos, 25 de Mayo no se impacientó. A partir de ahí se notó un cambio en el equipo,  ante la adverisdad el decano se hizo fuerte,  adelantó la línea defensiva unos metros y empezó a presionar más arriba, dejando todo en cada pelota.

En la segunda etapa  Peñarol siguió con el mismo esquema  buscando con pelotazos a sus delanteros. En cambio el “Decano” recobró su memoria y empezó a tocar la pelota y aplicando una máxima del fútbol que dice que para ser profundo hay que ser anchos.

A pura potencia, Gimenez y Salgaro empezaron a molestar más a los defensores. A los ´7 del complemento  Salgaro saca un remate que sale desviado.

El mayense con el correr de los minutos empezó a presionar en el área contraria, y lógicamente comenzó a dejar espacios. De una jugada así, a los ´22 del ST Balbi estrella la pelota en el travesaño, luego de una desconcentración de la defensa.

Esa fue la última jugada clara del Tricolor. El Decano comenzó a vender cara su derrota,  a través de  garra y potencia se adueñó del partido.

En los minutos finales fue todo de 25 de Mayo, tuvo dos ocasiones muy claras de gol. Mauro Gimenez queda mano a mano con el arquero definiendo mal, a las manos de Olarte

Peñarol pareció conformarse con la victoria ajustada. De acuerdo a las caras de los jugadores al final del partido,  la derrota no le dejó un sabor tan amargo al decano, sobre todo por la levanta final.

La semana que viene en el estadio “El Pinar” será la revancha. Quedan 90 minutos de fútbol para saber quien gritará campeón.

Dejá tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *