La Selección femenina de fútbol atraviesa una difícil situación

Si bien los logros deportivos y los resultados son altamente positivos en la Copa América que se disputa en Chile, hoy se dejó entrever la inusual y difícil situación que las jugadoras debieron afrontar para la participación en el certamen que podría dejarlas clasificadas para el Mundial 2019.

La foto que mostró la selección tomandose la oreja, tiene un mensaje hacia las autoridades deportivas de la nación.

El colega Gonzalo Cornago, en su muro de Facebook confirmó que las deportistas pasaron 18 meses sin entrenar por la falta de decisión para designar un cuerpo técnico que asista y oriente al plantel.

Solamente una semana se prepararon para participar de la Copa América y sin embargo lograron estar entre las cuatro mejores del continente.

«Cobran $250 de viáticos, muchas decidieron renunciar a la selección. A pesar de todo esto la nogoyaense Sole Jaimes viajó desde China, para estar presente en este torneo.

La debacle de la AFA las afectó directamente, básicamente porque salieron del radar. Los viáticos, si se pagaban, no alcanzaban siquiera para cubrir los viajes.

En septiembre de 2017, la Selección Mayor Femenina emitió un comunicado. Fue la primera radiografía sobre la triste realidad del equipo. No hubo respuestas y entonces las chicas fueron a un paro.

Ese texto contaba que el 30 de agosto de ese año viajaron a Montevideo a disputar un amistoso. Se levantaron a las 4 de la mañana, subieron a un micro, durmieron en los asientos, llegaron, jugaron el partido y, luego, volvieron a subirse al ómnibus. Hicieron la recuperación en el transporte, no pasaron la noche en ninguna cama. A la misma hora, el equipo de varones se trasladaba al mismo lugar en un vuelo charter para disputar las Eliminatorias frente a la Celeste.

La medida de fuerza, sabían, no podía paralizarlas. Acaso porque el grito jamás sería escuchado en una vidriera monopolizada por el fútbol de los hombres. Entonces se acomodaron y formaron un equipo competitivo que juega el cuadrangular final del torneo que se disputa en Chile.

Laurina Oliveros trabaja en el sector de Recursos Humanos de Universidad Abierta Interamericana. Se recibió el año pasado de Profesora de Educación Física y, ahora, sigue con la Licenciatura. Además de todo eso, es arquera de la Selección Argentina y dice: «Después de pelear y remar contra viento y marea, de superar obstáculos que nos ponían día a día, estamos bien y orgullosas del esfuerzo que hace cada una dentro y fuera del campo de juego».

Oliveros, que vio pasar una elección de modelos para presentar las camisetas (en lugar de jugadoras), cuenta que todo lo hacen por ellas, por sus familias y por sus amigos. Los que estuvieron siempre.

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