Mas de 200 fieles unieron a pie Nogoyá y Crespo

La peregrinación que había sido suspendida el fin de semana anterior, se llevó a cabo durante el sábado y domingo pasados. Minutos después de las 17 horas del sábado, la columna de fieles partió de nuestra ciudad con una ruidosa caravana.

Fuente: Semanario La Voz
Los 70 kilómetros que separan Nogoyá de Crespo, fueron unidos en una peregrinación que duró 24 horas y fue realizada en aproximadamente cinco tramos. El motivo de fondo era una solo, pedir o agradecerle a Santa Maravillas de Jesús. Una hermana de la congregación de Carmelitas Descalzas que fue canonizada por el papa Juan Pablo II.

La iniciativa de la familia crespense de apellido Fontana, comenzó en el año 2000 cuando decidieron agradecerle a Maravillas de Jesús por la rápida recuperación de una amiga jujeña, con una caminata desde Crespo a Nogoyá. Luego con el tiempo, se invirtió el sentido de la peregrinación y se realiza desde el Convento de las Hermanas Carmelitas de Nogoyá, hasta la ermita ubicada en la ciudad de Crespo.

Más de 200 personas comenzaron la caminata el sábado por la tarde. La nota de color la dieron muchas personas mayores y ancianos que decidieron acompañar el inicio de la misma caminando unas cuadras y alentando a los peregrinos en el largo recorrido a la ciudad de Crespo. Es de destacar la organización que la misma posee, mas allá que las dependencias policiales colaboran con la señalización de advertencia para los viajantes de la Ruta 12, la organización de la peregrinación cuenta con banderilleros, servidores, baños químicos, servicio médico, vehículos de asistencia y una coordinación impecable para que en cada parada, los peregrinos tuvieran todo a su alcance y sientan menos el cansancio propio de una caminata de 70 kilómetros.

Ni las altas temperaturas, ni el inhóspito paisaje nocturno detuvieron la marcha, al contrario, con el correr de las horas los peregrinos se mostraban mas motivados a seguir adelante, para hacerle frente al último tramo de la extensa caminata en donde el clima amenazó con una tormenta que afortunadamente, no afectó la zona en la que iban caminando los peregrinos. Una vez en el cruce de la ciudad de Crespo, los peregrinos se vieron nuevamente acompañados, ya que muchos vecinos de la ciudad avícola salieron al encuentro de la peregrinación, para dar el último aliento a los caminantes.

En la ermita de la ciudad de Crespo, fueron recibidos por Monseñor Karlic, quien saludó a los peregrinos y luego ofició una misa en la que brindó una enérgica homilía en la que destacó el compromiso, sacrificio y muestra de fe de los peregrinos.

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