¿Por qué es feriado este miércoles 20 de febrero?

Se debe a que se conmemora el bicentenario de la batalla de Salta, en la que se frenó el avance de las tropas realistas sobre el territorio argentino. El Senado aprobó el feriado solo por este año.

La Cámara de Senadores de la Nación convirtió en Ley la declaración de feriado extraordinario en todo el territorio nacional, para este miércoles 20 de febrero de 2013, al conmemorarse el bicentenario de la batalla de Salta.
La iniciativa designa este día como feriado nacional para recordar la contienda ocurrida 200 años atrás, y que frenó el avance de las tropas realistas sobre el territorio argentino.
La Batalla de Salta constituye un hecho histórico que frenó el avance del ejército de los realistas y consolidó la posición del gobierno patrio, tres años antes de la definitiva declaración de la Independencia. En septiembre de 2012 también había sido decretado feriado por los 200 años de la Batalla de Tucumán, y entre estos dos hechos hay una continuidad histórica: “Con la Batalla de Tucumán y con la de Salta, se consolidó la frontera norte de lo que era por entonces la Nación”, explicó Carlos Páez de la Torre, historiador tucumano que escribió “Porteños, provincianos y extranjeros en la Batalla de Tucumán”.
En Tucumán, el ejército de Manuel Belgrano sorprendió al ejército realista, más organizado y equipado, que venía avanzando desde el norte. Belgrano reclutó hombres de las milicias gauchas de Tucumán, Salta y de otros poblados de la zona, y en la batalla del 24 y el 25 de septiembre de 1812, obligó a las tropas realistas a replegarse.
Después de ese primer encuentro, las tropas tuvieron casi cinco meses para reacondicionarse. El ejército que comandaba Belgrano se adueñó de la artillería que los realistas habían abandonado en Tucumán. Y los realistas, al mando de Juan Pío Tristán, reforzaron su posición en Salta.
El avance del ejército de Belgrano siguió adelante, guiado por el capitán Apolinario Saravia, salteño y conocedor de la zona como pocos. Entre el 17 y el 18 de febrero, más de 3.500 hombres ya estaban dispuestos en las afueras de la ciudad, listos para atacar.
En la primera avanzada, en la mañana del 20 de febrero, Eustoquio Díaz Vélez (segundo jefe de las fuerzas y jefe del ala derecha) recibe una herida de bala de fusil en el muslo derecho, según explica Belgrano en el parte de la Batalla. Pero eso no detiene el avance: esta vez las fuerzas de ambos frentes son parejas en cuanto a cantidad de hombres. Y la estrategia de Belgrano es la apropiada: ordena el avance para rodear la ciudad y cerrar la retirada. La batalla deja un saldo de 480 muertos en el ejército realista. Belgrano, que había sido compañero de Tristán en España, lo abraza al momento de sellar la rendición. Una parte fundamental de la historia argentina estaba empezando a escribirse.

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