Los funcionarios y dirigentes del nuevo gobierno local han demostrado tener poca tolerancia y mas de una vez se han ofuscado al punto de faltar el respeto a la prensa, a trabajadores municipales e incluso han invadido la propiedad privada para realizar amenazas e intimaciones.

De la redacción de La Voz de Nogoyá

El primer suceso lo protagonizó la vice-intendenta Sandra Facello cuando expulsó a trabajadores de la prensa de un improvisado recinto del Consejo Deliberante en la primera sesión extraordinaria. Para colmo de males, la expulsión fue pública pero las disculpas jamás llegaron. La segunda funcionaria de Nogoyá minimizó el hecho y mediante un comunicado de prensa caratuló como «normal» la sesión extraordinaria, evitando la explicación del caso.

Luego fue el concejal del mismo sector político que amedrentó a inspectores de tránsito cuando intentaron retener el vehículo de un familiar directo por dar positivo el dosaje alcohólico.

En la misma sintonia, un funcionario del gobierno municipal ingresó en una oficina privada que no desarrolla tareas gubernamentales y según testigos, habría amenazado a un empleado del lugar cuestionando su militancia política en el PJ nogoyaense. El hecho se agrava ya que el incidente ocurrió en horario laboral del municipio y podría haber quedado registrado en vídeo (audio incluido) en las cámaras de seguridad del lugar.

El broche de oro de estas muestras de poca tolerancia y atropello lo dio el ex-intendente, ex-diputado nacional, ex-candidato a gobernador y repetido funcionario nacional Gustavo Cusinato. Todos los cargos políticos, sus mas de 20 años de militancia parece que han desgastado la paciencia del dirigente y le han hecho perder la cintura política ya que no pudo soportar el hecho de reconocer la deuda importante que le dejó como obsequio a su sucesor cuando fue intendente de Nogoyá.

En la rueda de prensa de la que participaban unos cuatro medios de la ciudad, luego de la apertura de sesiones ordinarias, el ex-intendente se mostró muy sorprendido e indignado por la deuda que recibió Rafael Cavagna por parte de Daniel Pavón, pero apostó a que «su pollo» (Cavagna) iba a poder subsanar la deuda y salir adelante en la gestión. La prensa retrucó y le recordó al derrotadísimo ex-candidato a gobernador  que él también había dejado una deuda interesante en el municipio, la que también fue recordada por Schiavoni en cada entrega del impuesto municipal cuando fue intendente.

Cusinato escuchó el recuerdo de la prensa, respondió: «Si, es cierto» y enseguida atacó al periodista que lo interrogó diciéndole «caradura, vos sos un caradura, siempre defendiendo al peronismo, por favor! sos un caradura» y abandonó la entrevista.

Según lo comentado entre pasillos, luego de un cruce de palabras, Cusinato habría pedido disculpas al periodista y los ánimos se calmaron aunque el clima tenso reinó por unos minutos.

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