Silvina Buyutti se hará cargo de sus sobrinos

Silvina Buyutti es hermana de Hugo Buyutti, el hombre de degolló y apuñaló a su mujer para luego darse a la fuga; cuando regresó, preguntó por sus hijos y después se descerrajó un tiro en la cien. El hecho ocurrió el pasado 20 de junio en Nogoyá.

Silvina Buyutti es hermana de Hugo Buyutti, el hombre de degolló y apuñaló a su mujer para luego darse a la fuga; cuando regresó, preguntó por sus hijos y después se descerrajó un tiro en la sien. El hecho ocurrió el pasado 20 de junio en Nogoyá. Tras la tragedia, quedaron cuatro chicos de los que la maestra trans ahora se hizo cargo: el más chico de los niños, la llama mamá.

Silvina Buyutti, nació en cuerpo de hombre pero siempre se sintió mujer, ha batallado en todo desde cero, y a contracorriente. Nació en un hogar humilde de Nogoyá, y a los 8 años supo de qué modo poner la espalda en el trabajo, con trabajos duros pero con la ilusión de progresar. A pesar de las marginaciones que sufrió logró concluir a los 25 años con el título de maestra.

En 2005, tres años después de andar con su título bajo el brazo, logró un puesto en el departamento Islas. Viajaba, cada semana, 360 kilómetros de ida y otros tantos kilómetros de vuelta, para estar con sus alumnos y de nuevo con los suyos, en su casa, en Nogoyá.

A mediado de año decidió concursar un cargo en un sitio más cercano, y así consiguió lo que nadie: convertirse en la primera maestra trans en titularizar por concurso en Entre Ríos. Ahora da clases en Villa Aranguren, cerca de su ciudad.

Ya había conseguido otro logro: que en sus recibos de sueldo, en su credencial de puntaje y en su legajo personal del Consejo de Educación, figure su nueva identidad. A poco del logro de conseguir un trabajo como titular, sufrió la desgracia familiar que ocasionó su hermano, que asesinó a su mujer y después se quitó la vida él.

Quedaron cuatro chicos sin hogar y sin padres, de los que se hizo cargo. Se trata de una niña de 11 y otra de 8 años, un nene de 10 años y otro de 2 años y siete meses, a los que está criando con muy poco, sólo su sueldo de maestra, por lo que pidió ayuda al estado. Lo único que logro es de parte de la secretaria de la Niñez, Familia y Discapacidad, Cristina Ponce, que le allanó el camino para acceder a un subsidio de 3.000 pesos, que le están pagando en cuotas de 500 pesos mensuales. Nada más. Cuando esa ayuda llegue a su fin no sabe cómo hará para criar a esos cuatro chicos.

Los cuatro chicos quedaron huérfanos, y al cuidado de una abuela que no tiene los recursos, y entonces Silvina, decidió dar el paso: hacerse cargo ella. Eso hizo. “Pero hasta tanto el juez no me dé la tenencia definitiva, me manejo con mi sueldo. Ahora, su abuela es su abuela, y yo soy la tía y ahora su madre en todo momento. Yo ahora cumplo el rol materno. El niño más chico de dos años y siete meses me dice mami”, explica.

Mientras, espera que algunas puertas se abran. “Necesitamos dos habitaciones y un baño, y es urgente. Ya hemos pedido al Copnaf y a la Municipalidad de Nogoyá, pero todavía no llegó nada. En cambio, sí nos han ayudado amigos, la familia y vecinos de mi ciudad que lo agradezco por siempre”, dice.

(Fuente: El once digital)

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